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Checklist 2026 para directores de RRHH: qué revisar en tu estrategia de aprendizaje antes de marzo

H1 — Personalización inteligente del aprendizaje_ la gran meta educativa para 2026

Última actualización: enero/2025 

Planificar el año nunca ha sido tan retador para los equipos de RRHH y L&D. La presión por elevar productividad, acelerar reskilling y conectar la capacitación con resultados de negocio se ha vuelto una prioridad ineludible. Y, según el LinkedIn Learning Report 2024, el reskilling será la prioridad #1 del área de personas hasta 2027, mientras que 4 de cada 5 organizaciones planean aumentar su inversión en IA aplicada al talento (LinkedIn, 2024). 

Estos datos confirman lo que vemos a diario: el aprendizaje ya no avanza por temporadas, sino por capacidades críticas que deben actualizarse en ciclos cada vez más cortos. Desde Trascend-IT, creemos que este inicio de año exige menos improvisación y más claridad: un mapa para saber qué revisar, qué medir y qué ajustar antes de marzo para proteger tu estrategia 2026. 

En este artículo presentamos una guía práctica, accionable y alineada con las exigencias reales del mercado: una lista de verificación para directores de RRHH, CHROs, líderes de talento y gerentes generales responsables de la planificación anual. 

1. Revisar la alineación estratégica: ¿la capacitación responde al negocio 2026?

La primera validación no es tecnológica, sino estratégica. 

Antes de marzo, es indispensable revisar si los programas de aprendizaje están conectados con las prioridades reales del negocio. 

Preguntas clave para esta validación

  • ¿Las iniciativas actuales responden a los objetivos corporativos definidos para 2026? 
  • ¿El mapa de capacidades está actualizado o sigue basado en necesidades del año pasado? 
  • ¿La capacitación aborda las brechas que limitan productividad, servicio o crecimiento? 
  • ¿Los líderes tienen claridad sobre qué habilidades deben fortalecerse por unidad? 
 

Esta revisión permite evitar el error más común que observamos en empresas de la región: seguir ejecutando planes heredados del año anterior, aun cuando el entorno ya cambió, o la estrategia evolucionó hacia nuevos frentes (automatización, expansión, cumplimiento, customer experience, etc.). 

Señal de alerta

Si el plan anual se basa en descripciones de cargo antiguas o competencias genéricas, existe un riesgo real de desconexión. 

2. Diagnóstico de brechas: identificar lo urgente antes de que escale

Toda planificación de Q1 debe apoyarse en un diagnóstico actualizado. Las organizaciones más avanzadas ya están construyendo modelos de aprendizaje basados en brechas críticas, no en calendarios. 

Aunque las cifras varían por sector, tanto LinkedIn Learning 2024 como McKinsey 2024 subrayan la urgencia de cerrar brechas en: 

  • IA aplicada a procesos 
  • Análisis de datos 
  • Adaptabilidad y resolución de problemas 
  • Colaboración interfuncional 
  • Habilidades digitales para todos los niveles 

Qué revisar en enero–marzo

  • Resultados de desempeño del último trimestre 
  • Necesidades emergentes tras proyectos o cambios operativos 
  • Capacidades que soportan nuevos procesos automatizados 
  • Competencias clave para posiciones críticas o de rápida rotación 

Por qué es estratégico hacerlo temprano

Sin este diagnóstico, la empresa termina invirtiendo en iniciativas que no resuelven el problema raíz. Y la consecuencia es siempre la misma: bajo impacto y baja transferencia al puesto. 

3. Madurez digital de tu infraestructura: ¿tu LMS soporta lo que exigen 2026–2027?

Uno de los puntos más sensibles del checklist. 

Las organizaciones entran a enero con sistemas desactualizados o con soluciones que no escalan hacia las exigencias actuales de personalización, analítica y automatización. 

Indicadores para evaluar madurez digital

  • ¿El LMS actual permite personalización real del aprendizaje? 
  • ¿Ofrece analítica avanzada, no solo reportes estáticos? 
  • ¿Genera actividades o contenidos con IA? 
  • ¿Integra certificaciones, evaluaciones inteligentes y seguimiento automatizado? 
  • ¿Permite extraer datos de productividad, no solo de participación? 

 

Si la respuesta a varias de estas preguntas es “no”, la brecha tecnológica puede convertirse en un freno estructural para la estrategia de talento. 

Insight cualitativo

Estudios publicados por Statista, Deloitte y PwC coinciden en un patrón: 

Las empresas latinoamericanas avanzan hacia modelos de aprendizaje más automatizados, con fuerte énfasis en contenidos dinámicos y analítica integrada. Ninguno de estos reportes utiliza cifras monetarias específicas para la región, pero todos coinciden en la tendencia: la infraestructura de aprendizaje debe ser más inteligente, más flexible y más conectada con desempeño. 

4. Métricas del año anterior: ¿qué funcionó realmente?

Las decisiones más inteligentes se basan en evidencia. 

Antes de marzo, es crucial auditar las métricas del último ciclo: 

Indicadores recomendados

  • Tasas de participación por área 
  • Nivel de finalización de programas críticos 
  • Transferencia al puesto (medida por desempeño o KPIs operativos) 
  • Calidad de los contenidos 
  • Tiempo promedio para desarrollar formaciones internas 
  • Resultados de encuestas de clima sobre aprendizaje 

Lo que esta auditoría suele revelar

  • Programas bien intencionados, pero desconectados del negocio 
  • Exceso de contenidos sin propósito concreto 
  • Brechas que volvieron a aparecer por falta de seguimiento 
  • Procesos manuales que retardan la ejecución 

 

Analizar estas métricas evita repetir los mismos errores y ayuda a priorizar mejor el presupuesto del año. 

5. Riesgos de no actualizar la estrategia antes de marzo

Un inicio de año sin claridad crea una cadena de efectos que impactan a toda la organización: 

Principales riesgos

  • Invertir en programas que no mueven indicadores 
  • Saturar a los equipos con capacitaciones sin propósito 
  • Desalinear a RRHH de la estrategia corporativa 
  • Perder talento clave por falta de desarrollo 
  • Retrasar proyectos que dependen de nuevas capacidades 
  • Operar con plataformas obsoletas que no escalan 

 

Estos riesgos afectan directamente competitividad, retención y eficiencia. Actualizar la estrategia es una forma de proteger al negocio, no un ejercicio administrativo. 

6. Checklist 2026 listo para usar (enero–marzo)

Estrategia

  • Prioridades del negocio validadas 
  • Mapa de capacidades actualizado 
  • Programas alineados a metas corporativas 

Brechas

  • Diagnóstico actualizado 
  • Habilidades críticas identificadas 
  • Reskilling priorizado según roles estratégicos 

Tecnología

  • LMS evaluado en personalización y analítica 
  • Integraciones activas con herramientas clave 
  • Automatización de contenidos implementada 

Métricas

  • Participación, finalización y transferencia revisadas 
  • Tiempos y costos de capacitación auditados 
  • Brechas recurrentes documentadas 

Cultura

  • Patrocinio de líderes asegurado 
  • Expectativas claras por unidad 
  • Seguimiento mensual definido 

Conclusión: claridad antes que velocidad

En Trascend-IT creemos que la planificación del primer trimestre define el ritmo del año. 

Cuando un director de RRHH entra a enero con claridad estratégica, tecnología alineada y métricas reales, la organización avanza con confianza. Cuando lo hace con planes heredados o infraestructura que ya no conversa con 2026, el riesgo se multiplica. 

Este checklist no busca agregar complejidad, sino ordenar lo esencial: qué revisar, qué medir y qué actualizar para que tu estrategia de aprendizaje sostenga los objetivos del negocio y prepare a tu gente para lo que viene. 

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué tan temprano debe revisarse la estrategia de aprendizaje?

Lo ideal es completar el diagnóstico antes de finalizar marzo. Esto permite alinear presupuesto, prioridades y capacidades con los ciclos de planificación del negocio. 

Si no ofrece analítica avanzada, personalización, IA para generar contenidos y automatización de seguimiento, es probable que limite el impacto de la estrategia. 

Se recomienda tomar decisiones según tres criterios: impacto en negocio, riesgo operativo y velocidad de implementación.